Que se caiga la corona de un implante es una situación que genera bastante alarma en el momento en que ocurre, pero que en la inmensa mayoría de los casos tiene una solución sencilla y no compromete el implante en sí mismo. Entender qué ha podido pasar y qué pasos seguir ayuda a afrontarlo con más tranquilidad hasta poder acudir a la clínica. En este artículo explicamos las causas más frecuentes y qué hacer paso a paso.
Lo primero: diferenciar qué se ha caído exactamente
No siempre lo que se desprende es lo mismo, y esto influye en la urgencia real de la situación:
- Solo la corona, quedando el pilar y el tornillo intactos dentro de la encía: es la situación más frecuente y, en general, la menos preocupante.
- La corona junto con el pilar, si ambos estaban unidos y se han desprendido del tornillo: requiere revisión algo más pronta, aunque tampoco constituye una urgencia grave en la mayoría de los casos.
- Movilidad del propio implante (el tornillo dentro del hueso), una situación distinta y más seria, que se aborda en el artículo sobre rechazo de implantes dentales.
Es importante observar bien la pieza que se ha caído para poder explicárselo con precisión al dentista, incluso antes de la revisión presencial.
Causas más frecuentes de que se caiga una corona
- Aflojamiento del tornillo de conexión, en el caso de las coronas atornilladas, generalmente por el uso continuado a lo largo de los años o por fuerzas de masticación excesivas.
- Fallo del cemento, en el caso de las coronas cementadas, especialmente tras muchos años de uso o si el cementado inicial no fue completamente óptimo.
- Bruxismo no controlado, que somete a la corona y a su punto de fijación a fuerzas repetidas para las que no siempre está diseñada sin protección adicional, como se explica en el artículo sobre bruxismo e implantes dentales.
- Golpe o traumatismo directo en la zona, por ejemplo al morder algo muy duro de forma inesperada.
- Desgaste natural tras muchos años de uso, especialmente si la corona ya ha superado su vida útil habitual, un tema que desarrollamos en el artículo sobre vida útil de la corona de un implante dental.
Qué hacer en el momento en que ocurre
- Mantener la calma: en la mayoría de los casos, no es una urgencia médica grave, aunque sí conviene resolverlo con relativa rapidez.
- Guardar la corona si se ha podido recuperar, en un recipiente limpio, ya que en muchos casos el dentista puede volver a cementarla o atornillarla sin necesidad de fabricar una nueva.
- No intentar recolocarla ni pegarla uno mismo, ni con cementos de uso doméstico ni con ningún otro producto, ya que podría dañar el pilar o dificultar la reparación posterior por parte del profesional.
- Proteger la zona expuesta, evitando masticar directamente con esa parte de la boca hasta la revisión.
- Contactar con la clínica lo antes posible, explicando qué ha ocurrido y si se dispone de la corona recuperada.
- Mantener la higiene habitual de la zona, cepillando con cuidado alrededor del pilar o el tornillo expuesto, sin agresividad pero sin dejar de limpiarlo.
¿Es una urgencia real?
En general, no lo es en el sentido estricto de requerir atención inmediata fuera de horario, salvo que se acompañe de:
- Dolor intenso en la zona.
- Sangrado que no cede.
- Sensación de movilidad del propio implante, no solo de la corona.
- Inflamación o signos de infección en la zona.
Fuera de estos casos, lo habitual es poder esperar a una cita en horario normal de consulta, programada con la mayor brevedad posible, sin que suponga un riesgo real para el implante mientras tanto.
Qué hará el dentista en la revisión
Dependiendo de la causa y el estado de la pieza recuperada, el tratamiento puede variar:
| Situación encontrada | Solución habitual |
|---|---|
| Corona en buen estado, solo se aflojó el tornillo | Volver a atornillar y ajustar el par de apriete |
| Corona en buen estado, fallo del cemento | Volver a cementar la misma corona |
| Corona dañada o desgastada | Fabricar una nueva corona a medida |
| Pilar también afectado o dañado | Sustitución del pilar además de la corona |
| Movilidad del propio implante | Valoración más profunda, en línea con lo explicado en el artículo sobre rechazo de implantes dentales |
En la mayoría de los casos, si la corona se conserva en buen estado, el propio dentista puede resolver la situación en una única visita, sin necesidad de fabricar una pieza nueva ni de esperar varias semanas.
¿Se puede prevenir que esto vuelva a ocurrir?
- Acudir a las revisiones periódicas, donde el dentista puede comprobar el ajuste del tornillo o del cementado antes de que llegue a soltarse por completo.
- Tratar el bruxismo, si existe, mediante una férula de descarga nocturna u otra solución indicada por el profesional.
- Evitar morder objetos duros de forma habitual (hielo, bolígrafos, uñas) que sometan a la corona a fuerzas para las que no está diseñada.
- Sustituir la corona cuando el dentista lo recomiende por desgaste, en lugar de esperar a que falle de forma imprevista.
Preguntas frecuentes
¿Puedo seguir comiendo con normalidad si se me ha caído la corona?
Se recomienda evitar masticar directamente con esa zona hasta la revisión, tanto para proteger el pilar o el tornillo expuesto como para evitar tragar accidentalmente la corona si no se ha recuperado.
¿Es grave si se me ha caído la corona y no encuentro la pieza?
No es motivo de alarma en sí mismo: el dentista puede valorar si es posible reutilizar el pilar existente y fabricar una nueva corona, aunque este proceso puede llevar algo más de tiempo que si se conserva la pieza original.
¿Puede tragarme la corona sin darme cuenta?
Es una posibilidad remota pero descrita en la práctica clínica; en la mayoría de los casos la pieza se elimina sin problemas por vía digestiva, aunque conviene informar al dentista si se sospecha que esto ha podido ocurrir.
¿Esto significa que mi implante ha fallado?
No necesariamente: en la mayoría de los casos, el tornillo integrado en el hueso permanece intacto, y el problema se limita a la parte protésica (corona o pilar), que es reparable sin afectar a la base del implante.