Entender qué ocurre exactamente durante la cirugía de colocación de un implante ayuda a afrontar el tratamiento con más tranquilidad y menos incertidumbre. No se trata de un procedimiento improvisado, sino de una técnica protocolizada, con pasos muy definidos y un instrumental específico diseñado para lograr la máxima precisión posible. En este artículo explicamos, paso a paso, cómo se realiza.
Antes de empezar: la planificación ya está hecha
Como se explica en el artículo sobre radiografías y escáner 3D antes de un implante, la cirugía en sí es la ejecución de un plan ya diseñado previamente: la posición, angulación, longitud y diámetro del implante se han decidido de antemano a partir del TAC dental, por lo que el cirujano llega al quirófano con una hoja de ruta clara, no improvisando sobre la marcha.
Paso 1: Anestesia local
Se administra anestesia local en la zona a tratar, como se explica en el artículo sobre anestesia y sedación en implantes dentales, esperando el tiempo necesario para confirmar que la zona está completamente insensibilizada antes de comenzar.
Paso 2: Incisión y acceso al hueso
- En la técnica convencional, se realiza una pequeña incisión en la encía para separarla y exponer el hueso subyacente, un colgajo que se reposiciona y sutura al finalizar la cirugía.
- En determinados casos con buena planificación previa, se puede recurrir a la técnica sin colgajo (flapless), que utiliza un pequeño sacabocados de tejido en lugar de una incisión más amplia, reduciendo el trauma quirúrgico y, en muchos casos, la inflamación y las molestias postoperatorias.
Paso 3: Preparación del lecho óseo
Es la fase más técnica de la intervención, realizada con una secuencia de fresas de diámetro creciente, específicamente diseñadas para cada sistema de implante:
- Se inicia con una fresa de menor diámetro, que marca la posición exacta planificada.
- Se continúa con fresas de diámetro progresivamente mayor, ampliando el lecho óseo hasta alcanzar las dimensiones necesarias para el implante seleccionado.
- Durante todo este proceso, se utiliza irrigación abundante con suero fisiológico, imprescindible para evitar el sobrecalentamiento del hueso por fricción, un factor que podría dañar el tejido óseo y comprometer la posterior osteointegración.
- En muchos casos, especialmente en técnicas de cirugía guiada, este proceso se realiza a través de una guía quirúrgica fabricada a partir de la planificación digital previa, que marca con precisión el ángulo y la profundidad exactos de cada fresado.
Paso 4: Inserción del implante
Una vez preparado el lecho óseo, se procede a insertar el tornillo del implante:
- Puede realizarse de forma manual, con una llave específica, o mediante un motor quirúrgico con control de torque, que mide la resistencia que ofrece el hueso durante la inserción.
- Esta medición del torque de inserción es clave para valorar la estabilidad primaria alcanzada, un dato especialmente relevante si se está valorando la posibilidad de carga inmediata, como se explica en el artículo específico sobre esta técnica.
- El implante se atornilla hasta alcanzar la profundidad y posición planificadas previamente.
Paso 5: Colocación del tapón de cierre o el pilar de cicatrización
Dependiendo del protocolo elegido para cada caso:
- Técnica sumergida (en dos fases): se coloca un tapón de cierre sobre el implante, y la encía se sutura completamente por encima, dejando el implante totalmente cubierto durante el periodo de osteointegración. Requiere una segunda cirugía menor, meses después, para exponerlo.
- Técnica no sumergida (en una fase): se coloca directamente un pilar de cicatrización que sobresale ligeramente a través de la encía, evitando la necesidad de una segunda cirugía para su exposición posterior.
La elección entre una u otra técnica depende de la planificación del caso, la estabilidad alcanzada y la preferencia del cirujano según el protocolo empleado.
Paso 6: Sutura y cierre
Se reposiciona la encía (el colgajo, si se utilizó la técnica convencional) y se cierra con puntos de sutura, que pueden ser reabsorbibles (se disuelven solos con el tiempo) o no reabsorbibles (requieren una cita posterior para su retirada, habitualmente entre el séptimo y el décimo día).
Paso 7: Instrucciones postoperatorias
Antes de que el paciente abandone la clínica, se explican las pautas de cuidado inmediatas, detalladas en el artículo sobre cuidados después de un implante dental, y se pauta la medicación necesaria (analgésicos, antiinflamatorios y, si procede, antibiótico).
Duración total de la intervención
Como referencia orientativa, la colocación de un implante unitario sencillo suele durar entre 30 y 60 minutos, aunque este tiempo puede aumentar considerablemente si se necesitan varios implantes en la misma sesión, o si se combina con procedimientos adicionales como un injerto óseo, como se explica en el artículo sobre injerto óseo para implantes.
Cirugía guiada por ordenador: la evolución de la técnica tradicional
En los últimos años se ha extendido el uso de la cirugía guiada, un protocolo que traslada toda la planificación digital previa (posición, ángulo y profundidad exactos) a una guía física fabricada a medida mediante impresión 3D, que se coloca sobre los dientes o la encía del paciente durante la cirugía. Esta guía dirige las fresas exactamente por el trayecto planificado en el software, reduciendo el margen de desviación respecto al plan original y permitiendo, en muchos casos, realizar la cirugía sin necesidad de levantar un colgajo amplio de encía.
Instrumental y material habitual en la cirugía
| Elemento | Función |
|---|---|
| Kit de fresas específico del sistema de implante | Preparación progresiva del lecho óseo |
| Motor quirúrgico con control de torque e irrigación | Fresado preciso con control de velocidad, torque y refrigeración |
| Llave de inserción manual o motorizada | Colocación final del implante en el lecho preparado |
| Guía quirúrgica (en cirugía guiada) | Dirige con precisión el trayecto de fresado según la planificación digital |
| Material de sutura | Cierre de la encía tras la colocación |
Preguntas frecuentes
¿Puedo ver u oír lo que ocurre durante la cirugía?
Con anestesia local, el paciente permanece consciente y puede percibir sonidos y ciertas sensaciones de presión, aunque sin dolor, como se explica en el artículo sobre si duele ponerse un implante dental; con sedación, la percepción se reduce según el tipo elegido.
¿La técnica sin colgajo es siempre mejor que la convencional?
No en todos los casos: aunque reduce el trauma quirúrgico, requiere una planificación previa muy precisa y unas condiciones anatómicas concretas; el cirujano decide la técnica más adecuada según cada caso.
¿Qué pasa si durante la cirugía se detecta que el hueso no es tan bueno como parecía en las pruebas de imagen?
El cirujano puede ajustar el protocolo sobre la marcha, por ejemplo cambiando de carga inmediata a carga diferida, o valorando la necesidad de un injerto óseo simultáneo si no estaba previsto inicialmente.
¿Es necesario tener miedo a que la fresa dañe algún nervio durante la cirugía?
La planificación previa con TAC dental está pensada precisamente para minimizar este riesgo, localizando con precisión estructuras críticas como el nervio dentario inferior antes de la cirugía, como se explica en el artículo sobre radiografías y escáner 3D antes de un implante.